Aspaviento
Recuerda los viejos tiempos
donde no teníamos vicios
ni prejuicios,
donde buscábamos felicidades inocentes
en nuestras manos entrelazadas,
acostados en el pasto recién cortado sin aspaviento alguno
que llevara nuestro pensamiento compartido
a las excusas que nunca nos creíamos
Recuerda los viejos tiempos
donde hubo finales conclusivos
como en los filmes de seis horas
que mirábamos en la Cineteca
Cuando solo nos quedaban un puñado de cenizas hechas temporales inmensos
nos tuvimos caminando sobre aquella serpiente de piedra volcánica cincelada
Esquivando coyotes y marsupiales
leímos cada nombre reversible que se reflejaba en nuestras pupilas
Ninguno tenía más razón que otro
pero las condiciones de poder propiciaron
el mutuo autoabandono perdido en mesitas de noche ajenas
Luego
luchamos tanto por reparar
nuestra historia (o al menos el recuerdo de ella)
Con estas conversaciones que nunca terminaron
Con estas ligeras señales de mejoría que solo concluían en un pasado
Semioscuro
Semiclaro
Y vívido
nuestra historia (o al menos el recuerdo de ella)
Con estas conversaciones que nunca terminaron
Con estas ligeras señales de mejoría que solo concluían en un pasado
Semioscuro
Semiclaro
Y vívido
Recuerda los viejos tiempos
donde tú me querías
y yo respir
aba,
así,
sólo un poquito
por ti
No hay comentarios:
Publicar un comentario