viernes, 29 de septiembre de 2023

está lloviendo...

“está lloviendo”, te dije

“aquí está empezando a llover”,

me respondiste, susurrando,

hubo algo dulce en el silencio 

que siguió al temblor de tu voz,

quizá pensamos en los años

transcurridos irreparablemente

o tal vez sólo cerramos los ojos,

soñando con un tiempo perdido,

siglos atrás, cuando éramos

algo que se parecía a casi todo,

ahora que somos casi nada,

y es que nada compartimos ya,

lo poco que nos queda es esto,

los kilómetros que se interponen

entre mis manos y las tuyas,

las habitaciones de la memoria,

una línea telefónica tambaleante,

ésta extraviada madrugada,

la ciudad dormida entre tú y yo

pero a lo mejor ni eso tenemos,

acaso lo único que compartimos

fue ese fugaz instante robado,

y la lluvia que llovía en tu casa

cuando en la mía llovía también


-Ian

jueves, 28 de septiembre de 2023

el fin de la Tierra

Ahora que el mundo apenas se termina

nos escapamos hasta "el fin de la Tierra"

qué más da que la mañana empiece y

termine y las hojas secas de los árboles

decoren nuestro pies cansados y heridos,

qué importa que el cielo se nos apague

cada noche y que las estrellas se oculten

sobre las luces de ésta ciudad podrida

y llena de corazones gastados de tanto

andar sin encontrar ningún consuelo,

qué importa, nada, que más da, nada,

si tú y yo nos tenemos, nada importa,

que vengan las tardes grises y los días

bisiestos se hundan sobre sí mismos,

que traigan los meses una soledad fría

y la turbia certeza de lo desconocido,

mientras me beses todo podrá sanar,

los mares brillarán al atardecer y los

perros nocturnos beberán en las fuentes

aguas de lo que el porvenir restaurará,

porque los años pasarán y las luces

se volverán a encender sobre nuestra

calle, y yo te miraré entre mis brazos,

pensaré en el amanecer, y pensaré que

mientras tú estés aquí todo estará bien.


-Ian

martes, 26 de septiembre de 2023

Pabellón de la Biodiversidad

Pabellón de la Biodiversidad


Tengo todo lo que hace falta para
armar con tus manos
una trama perfecta y estirar los dedos
como una guirnalda

Flor Defelippe


Solo cuando vi la forma exacta del viento
Logré comprender lo que realmente eras
Tu nombre me sigue dejando sin aliento
Y un extraño escalofrío tibio 
sigue recorriendo mi nuca
Pero viendo esta vitrina de disección llena de insectos, de aire vacío 
Lo entiendo de golpe

Nuestros recuerdos ya solo son palomillas de seda 
que al resoplar, se van como flotando
Y al morir no dejarán más que una dócil manchita de polvo perfectamente lavable
sobre un espejo de agua hecho completamente en ruinas




lunes, 25 de septiembre de 2023

Aquel día...

Aquel día nos dimos cuenta que ninguno de los dos recordaba cuándo nos habíamos dado nuestro último beso ni cómo había sido, por un momento fue triste pensar en eso, sin embargo, si uno lo considera, tiene todo el sentido del mundo, hace tantos años ya.

    Por otro lado, me dijiste, no quiero volver a besarte, porque tengo miedo de que no vuelva a ser como antes.

    Pensé que aquello tenía lógica, pero una inusitada necesidad de tenerte entre mis brazos me invadió el cuerpo de pies a cabeza, mi mente giró sobre sí misma un par de veces al pensar que quizás nunca volvería a besarte, después se detuvo en seco y lo único que quedó fue frío y un espacio intransitable entre tú y yo.

    Me pregunté si éste era ese adiós definitivo que llevaba tanto tiempo esperando.

    Cuando se trata de nosotros no tiene caso pensar en éstas cosas, te dije finalmente mientras miraba el cielo reventado de nubes grisáceas.

    Sí, sólo complica más todo, respondiste.

    Eso fue todo.


-Ian

viernes, 22 de septiembre de 2023

Sin fin visible

 Sin fin visible 


Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga

Chantal Maillard 


En el orden natural de las cosas
 
siempre he sido el peor de los peores
Intenté solucionarlo con un telémetro Bosch para que redujera mis momentos más sádicos
Midiendo cada palabra dicha con alevosía
sin ventaja 
Pero jamás llegué a apagar la maraña de alambres oxidados envueltos en un imán cerámico que resonaban en mi cabeza 
Siempre terminé por terminarlo todo 
en un perfecto fondo económico negro y amoled

Cuando los de la música se hayan ido 
y los vinilos remasterizados de los Beatles queden obsoletos 
Cuando los aullidos dejen de luchar por escapar de tu boca
y los ecos ya no puedan retumbar dentro de ninguna casa 
Cuando la gente solo cuente la leyenda de la era en que dos seres astillados se unieron 
y vuelvas a desnudarte sin quitarte una sola prenda 
Cuando todos los fines estén finiquitados 
y todos nuestros abuelos y padres estén muertos 
Cuando yo haya olvidado que ya no me quieres
Tendré aún el momento donde a plena luz del día viendo una alcantarilla arder y evaporarse 
Me di cuenta que siempre tendría esa noche para recordar tu rostro antiguo 






viernes, 8 de septiembre de 2023

Sofá-cama

 
Sofa-cama 

Si es que aún no me has olvidado 
Quiero que sepas que descubrí una receta de un palíndromo secreto
Quiero que sepas que para fabricar un arrecife hacen falta tres perlas 
Y para fabricar tu olvido
He tratado de hacer la regla de tres tercios de un pound cake 
He intentado todos los trucos de emulsificaciones que me enseñaron los chivos, los apóstoles 
He bajado más de treinta kilómetros 
He intentado memorizar el diccionario en toda su totalidad sin éxito alguno 
He intentado más de lo que soy
para darme cuenta 
que mis monólogos internos 
son el hartazgo de los recuerdos que nunca sucederán 
Mi propio fin 

jueves, 10 de agosto de 2023

Kretek

Kretek


Trato de conservarte embotellada
 en los recuerdos y en las palabras,
pero en realidad no, eso es mentira,
te rehuyo, te reconstruyo como no fuiste,
en una fotografía desenfocada y azul,
un automóvil cubierto de escarcha,
una película italiana en blanco y negro

Ian García 
 
 
Entre piedras volcánicas y mortero
Vislumbre tu banca favorita
Trate de usar una vez más mi ilumificador gigante para alumbrar una muda desesperación
Ese mismo que siempre te negaste a usar por el miedo a quemarte
No tenía el más mínimo sentido
El desemboque obligatorio de inhalar todo este descarriado incendio controlado 
Resultaba solo una imperfecta e incuestionable excusa
Para que sin habernos nunca dado un beso supieras a qué sabía mi saliva
 
Que remoto suena ahora el rocío derramándose en todas las flores microscópicas que llenaban los desagües
O la dicha de nuestro compartido gusto masoquista derritiendo papilas gustativas
Desvaneciéndose quedan ahora nuestras proximidades a media luz adornadas con un poco de escarcha petrificada y ácida
Ese último estigma que se ganó tu ternura sigue ahí 
Temo que cuando sane por completo
Sanaré 
Temo que cuando olvide dónde paré la locomotora en las vías de Cuernavaca
Sanaré 
 
 
 
 
 

martes, 8 de agosto de 2023

Subcampeón

Subcampeón

Debería de haber una forma de que todo sea inmediato 
Debería de haber una forma de expresar el dominio de una lengua extranjera sin utilizar una gráfica de barras 
Sabrás todo lo que te extrañé cada que tomes un café sabor malta quemada
Cada que escuches a una banda que solo toca covers mediocres con un baterista falso
Cuando vuelvas a volar 
Tal vez con destino a Cancún 
Yo lo sabré
No importa el avión ni el modelo
Te veré desde la calle y lo identificaré solo señalándolo con el dedo
Aquí desde la ciudad
Escucharé siempre la misma canción que cantamos al unísono 
Aquí desde la ciudad 
Sabré que veremos los mismos destellos que alguna vez nos cobijaron 
Y espero que en tu próximo viaje
Uses el cinturón de seguridad de tu cachetona favorita 
Para que así nunca tenga que ponerle tu segundo nombre
A la hija que nunca tendré 
Al pájaro supersónico tragando piedras lo vi parado solo un poco arriba de tu pecho 
La lagartija sin cola corriendo a una caseta de vigilancia la viste tú 
Nunca me ha importado la muerte 
Ni siquiera cuando imaginé tu cuarto lleno de arlequines y elfos
Sé que exageré al llamarte egoísta
Mientras
Como un monje
Picoteaba todas esas hojas recién nacidas 
Cómo parar la película que se sigue grabando 
Cuando en las facturas de gastos de los últimos dos meses 
Puedo leer 
Que nunca fui el mejor en nada
Solo cuando se trataba de ti

sábado, 5 de agosto de 2023

Creo que ahora creo un poco en Dios (Incontable)

Creo que ahora creo un poco en Dios (Incontable) 


nuestros mejores días han pasado de moda
y ahora son
escarnio del bazar
Comidilla del polvo
en cualquier sótano

Pacheco


Justamente a las diez a eme 
Caminé por el última vez el corredor
Caminé por última vez contigo y a ciegas 
Los minutos siguientes
Fueron simplemente la espera 
La agonía
La casi peste
Y el rezar porque no vieras que tenía la piel chinita

No podría repetir nada de lo que se dijo en esa sala común 
Todas mis fuerzas las concentré
En no mirarte
En tratar de no ser deslumbrado por el sol de la media mañana 
Que se reflejaba por toda tu cubierta piel
Jamás he sentido la necesidad de llorar
Pero hay veces que la resolana 
Que salía de todos tus buenos momentos
Me helaba la sangre 

Antes de volver a caminar por ese pasillo ahora indescifrable 
Me aseguré de que mis letras temblorosas 
Quedarán grabadas 
En todos esos papeles fluorescentes
Donde repetí tantas cosas que te había dicho tantas veces
Y que creo profundamente
Antes de bajar me aseguré de que no me siguiera nadie 
Antes de bajar sabía que todo cambiaría 
Antes de bajar sabía que todo yo cambiaría 

¿Acaso asumiste que nos volveríamos a ver?
Mi vida entera se estaba convirtiendo
Aunque sea por un segundo 
En una neblina salada
Un alto vacío sin atmósfera 
Y tenía aroma a cebolla cruda 
Solo me sentía en el violento latir de mi corazón 
Que si hubiera hablado
No lo hubiera hecho
Hubiera gritado que saliera corriendo de ahí
 
Nuestro tercer adiós fue un abrazo sordo y golpeado 
Un ruido blanco clavado bien profundo en mis tímpanos
Casi como un soplido
Casi como un silbido entre dientes
De reojo logré percatarme que pasaron cinco minutos en el reloj de tu excomputadora
Me pareció 
Y por primera vez estoy seguro que a ti también
Que en cada minuto cabían setenta segundos
Que en cada segundo hubo al menos tres días 
Que en cada día cupo una estación 
Que probablemente está estación siempre fue el verano
Que en cada estación pasaba una década completa
Y en esta década los humanos jamás pudieron contar los años
Porque existías tu
Incontable

Ese abrazo que más que un abrazo
Fue como el último guitarrazo en un estadio a reventar 
De cualquier banda de rocanrol
Que valga la pena escuchar
Fue el té que ya no dejarías enlamarse durante todo el fin de semana en tu taza del mejor papá del mundo
Fue la bella violencia con la que viví nuestros últimos días
Fueron todos los momentos que se quedaron flotando en el hubiera

Por primera vez quería que esa sensación fantasma
Que siempre me queda cuando alguien me toca
Me durará días o semanas
O aunque sea minutos o segundos 
Pero como siempre que tú me tocabas
Inexplicablemente 
Se me iba 
Como la sal kosher que muelo en un molcajete cada semana 
Se me iba cómo tú te me fuiste 
Cómo se van las 
Piedras en un río
Cómo se va el agua
En mis manos 

Cómo en todas las buenas despedidas
Poco y nada se tiene que decir
Lo único que alcanzamos a decir fue lo rápido que latía mi corazón
Y lo mucho que siempre me han dolido las despedidas
Como en cualquier adiós 
Alguien tenía que decir un te quiero 
El tuyo fue una casi emboscada cuando estaba a punto de irme
El mío lamentablemente fue corredizo, doloroso y cobarde 
Porque tal vez estaba apunto de aprender a llorar

La esperanza de que la luna se vuelva a ver igual que esa noche 
La tortura de saber que estuviste ahí y no te pude ver 
Tantas veces
Tantas veces de
Nuestras primeras despedidas 
Y esas últimas palabras 
Fueron actos de puro dolor 

Lo único que me dejó un apice de cordura 
Fue comprobarlo 
¿Quién más, si no tu, podría haber cambiado la vida de tantas personas tan rápido?
¿Eres tú acaso humana? 
Porque esa calidez que emanabas
No
Déjame decirlo como lo mereces 
Esa calidez que se desprendía
Cómo el aroma del perfume más fresco pero al mismo tiempo el más sútil 
Te hacía ver casi divina

Yo que siempre pierdo 
Aun no me acostumbro
Y yo que nunca deseo 
Me enseñe contigo 

Esta calma amarga y ácida que me quedó 
Jamás se podrá curar
Así como este ardor en mi pecho
Jamás se irá
Pero al fin lo entendí
Creo que ahora creo un poco en Dios 
Y jamás te lo escribiré 
Solo me lo repetiré en un loop musical
- Sé que no me equivoqué -
- Sé que me arrepentiré -

Recuerda
Si algún día necesitas algo
Y me llamas
Yo vendré 
Corriendo