miércoles, 29 de noviembre de 2023
Frente Frío
martes, 31 de octubre de 2023
Lluvia de otoño
El cielo se mueve bajo nuestros pies
y yo, que no soy nada, muero de amor por ti,
salvajes como lluvia de otoño
nos conocimos en un mundo que estaba por nacer,
luego, cansados por la vigilia,
nos desconocimos como viento en el mar,
los siglos y las avenidas nos borraron el rostro,
lo único que quedó fue tu voz
y tu nombre como un eco en la memoria,
lo demás se desdibujó en atardeceres inhóspitos,
la ciudad cada vez más grande,
nuestros corazones cada vez más pequeños,
vencidos por el polvo de las calles
nos reencontramos en un mundo por desbaratarse,
tú no me reconociste, pero yo a ti sí,
me acerqué como si los siglos no hubieran pasado.
como si nuestras vidas aún significaran algo,
me recibiste, con ojos limpios, con labios secos,
me aferré a ti como una nube a una montaña,
ahora, protegidos por el aguacero,
nos encontramos unidos en el destierro,
me acerco a ti temblando, mis oídos sordos,
espero escuchar mi respiración rebotar
en los muros de hielo que deshacen la noche,
las flores de los árboles agonizan en el hervir de dios,
la vida se muere sobre nuestras cabezas,
el cielo se mueve bajo nuestros pies
y yo, que no soy nada, muero de amor por ti.
-Ian
martes, 3 de octubre de 2023
Anhedonia (Autismo)
El día que los romanos decidieron que iba a nacer un jueves asignado como el dieciocho de enero del año mil novecientos noventa y nueve
Exactamente en el día setecientos veintinueve mil cuarenta y dos después de Cristo
me condenaron a esta caduca enfermedad
Desde el día que abrí por primera vez los ojos y los planetas dictaron que sería el capricornio más capricornio de la historia
Se sabía que nunca aprendería a llorar, a bailar, ni a dormir profundamente
Desde el día que junto a mi madre, salí de terapia intensiva
Se sabía que jamás me querría tomar fotos, que sería el peor pivote defensivo en un campo de fútbol y que jamás podría trabajar sentado
Desde el día que me obligaron a vivir
ya lo había perdido todo
Desde el día que no morí
Se sabía que estaba destinado al fracaso, a la mediocridad en cada aspecto de mi vida, a fallar hasta en mis equivocaciones
Desde ese día mi propia certeza era que más pronto que tarde yo ya no la tendría
Hasta hoy en día, y seguramente así será mañana
No me importa
No me importa nada en realidad
No me importa quien muere o vive
No me importa que hago o dejo de hacer
Soy el suspiro que vive despreocupadamente y que suelta un oficinista que está a punto de jubilarse cuando se sienta en su sillón favorito
Soy cada hoja seca y amplificada que pisaste en busca de una viuda negra
Soy el falso mantra con significado de un gurú rebasado que no hace otra cosa más que decir obviedades
Soy la peste bubónica que vivió en cada uno de ustedes cuando todos los reyes murieron
Soy una sincopa poco pulida, primeriza, que se hunde en el fondo de un cenicero a reventar al rededor de otros fuegos desconocidos que arden sin arder dentro de un speakeasy
Soy la tanatóloga que llora por su madre muerta mientras un padre le dicta oraciones inservibles
Soy el camino que recorres sobre todo Insurgentes para llegar a la calle marcada con un paso de zebra; tal vez comunista, justo al lado de un puesto obsoleto de periódicos
Soy lo falaz, el autoexhilio de Papasquiaro y el síntoma
Soy un abrazo patético cuando los besos están prohibidos
Soy todo lo que nunca quise ser, lo que no debería de ser nadie
Soy nada más que un trastornado, un tartamudo que confunde el gris con el rosa y el azul con el morado
Una anomalía en un sistema roto
Pero aún así
este cobarde
puede recordar ese dulzor ahumado en sus labios como si hubiera sido ayer
Se que tú no puedes
Que tú no quieres
Esta experiencia universal de la vida
Lo tiene casi todo
menos a ella
Sentado otra vez en la Magdalena Contreras
Sentado en el mismo coche microscópico y violeta
Sentado a dos calles sintiendo que sólo soy un mal lote
Una peculiaridad poco original
Un octavo poco estudiado
Un historia siempre mal contada, sin descripciones, directo al punto
Déjame aclararlo todo
Será más fácil si te lo explico
A dos puntos y aparte
Yo soy la intermitencia
Yo soy los peores días donde los perros no cantan, las nubes no se precipitan y las jacarandas nunca se caen
Yo soy los gritos mudos de los niños jugando en una resbaladilla, la fuerza centrifuga de los carruseles y la pintura facial derramada
Yo soy el piso chamusqueado que queda después de un diluvio, el hipoclorito de sodio que quema tu garganta y el vaso que implosiona cuando tratas de secarlo
Yo soy la crisis moral de nuestra historia, la falta de apetito cuando estás genuinamente ebrio y los gritos en el oído cuando la música no deja escuchar nada más que tus ojos
Yo soy mi propio síntoma de mi propia falsa enfermedad
Yo soy mi propia sentencia en mi no-vida
Yo soy mi propio cementerio de hormigas intoxicadas por una sobredosis de Sacher
Yo soy todo lo que soy
Y yo soy todo lo que no soy
Por ti
Yo solo soy y nunca seré algo más que mi propia muerte
Y tú no eres más que el recuerdo que me queda a dos calles a la izquierda
Aspaviento
Recuerda los viejos tiempos
donde no teníamos vicios
ni prejuicios,
donde buscábamos felicidades inocentes
en nuestras manos entrelazadas,
acostados en el pasto recién cortado sin aspaviento alguno
que llevara nuestro pensamiento compartido
a las excusas que nunca nos creíamos
Recuerda los viejos tiempos
donde hubo finales conclusivos
como en los filmes de seis horas
que mirábamos en la Cineteca
nuestra historia (o al menos el recuerdo de ella)
Con estas conversaciones que nunca terminaron
Con estas ligeras señales de mejoría que solo concluían en un pasado
Semioscuro
Semiclaro
Y vívido
Recuerda los viejos tiempos
donde tú me querías
y yo respir
aba,
así,
sólo un poquito
por ti
lunes, 2 de octubre de 2023
viernes, 29 de septiembre de 2023
está lloviendo...
“está lloviendo”, te dije
“aquí está empezando a llover”,
me respondiste, susurrando,
hubo algo dulce en el silencio
que siguió al temblor de tu voz,
quizá pensamos en los años
transcurridos irreparablemente
o tal vez sólo cerramos los ojos,
soñando con un tiempo perdido,
siglos atrás, cuando éramos
algo que se parecía a casi todo,
ahora que somos casi nada,
y es que nada compartimos ya,
lo poco que nos queda es esto,
los kilómetros que se interponen
entre mis manos y las tuyas,
las habitaciones de la memoria,
una línea telefónica tambaleante,
ésta extraviada madrugada,
la ciudad dormida entre tú y yo
pero a lo mejor ni eso tenemos,
acaso lo único que compartimos
fue ese fugaz instante robado,
y la lluvia que llovía en tu casa
cuando en la mía llovía también
-Ian
jueves, 28 de septiembre de 2023
el fin de la Tierra
Ahora que el mundo apenas se termina
nos escapamos hasta "el fin de la Tierra"
qué más da que la mañana empiece y
termine y las hojas secas de los árboles
decoren nuestro pies cansados y heridos,
qué importa que el cielo se nos apague
cada noche y que las estrellas se oculten
sobre las luces de ésta ciudad podrida
y llena de corazones gastados de tanto
andar sin encontrar ningún consuelo,
qué importa, nada, que más da, nada,
si tú y yo nos tenemos, nada importa,
que vengan las tardes grises y los días
bisiestos se hundan sobre sí mismos,
que traigan los meses una soledad fría
y la turbia certeza de lo desconocido,
mientras me beses todo podrá sanar,
los mares brillarán al atardecer y los
perros nocturnos beberán en las fuentes
aguas de lo que el porvenir restaurará,
porque los años pasarán y las luces
se volverán a encender sobre nuestra
calle, y yo te miraré entre mis brazos,
pensaré en el amanecer, y pensaré que
mientras tú estés aquí todo estará bien.
-Ian
martes, 26 de septiembre de 2023
Pabellón de la Biodiversidad
Pabellón de la Biodiversidad
Flor Defelippe
Logré comprender lo que realmente eras
Tu nombre me sigue dejando sin aliento
Y un extraño escalofrío tibio
Pero viendo esta vitrina de disección llena de insectos, de aire vacío
Lo entiendo de golpe
Nuestros recuerdos ya solo son palomillas de seda
que al resoplar, se van como flotando
Y al morir no dejarán más que una dócil manchita de polvo perfectamente lavable
sobre un espejo de agua hecho completamente en ruinas
lunes, 25 de septiembre de 2023
Aquel día...
Aquel día nos dimos cuenta que ninguno de los dos recordaba cuándo nos habíamos dado nuestro último beso ni cómo había sido, por un momento fue triste pensar en eso, sin embargo, si uno lo considera, tiene todo el sentido del mundo, hace tantos años ya.
Por otro lado, me dijiste, no quiero volver a besarte, porque tengo miedo de que no vuelva a ser como antes.
Pensé que aquello tenía lógica, pero una inusitada necesidad de tenerte entre mis brazos me invadió el cuerpo de pies a cabeza, mi mente giró sobre sí misma un par de veces al pensar que quizás nunca volvería a besarte, después se detuvo en seco y lo único que quedó fue frío y un espacio intransitable entre tú y yo.
Me pregunté si éste era ese adiós definitivo que llevaba tanto tiempo esperando.
Cuando se trata de nosotros no tiene caso pensar en éstas cosas, te dije finalmente mientras miraba el cielo reventado de nubes grisáceas.
Sí, sólo complica más todo, respondiste.
Eso fue todo.
-Ian
viernes, 22 de septiembre de 2023
Sin fin visible
En el orden natural de las cosas
Intenté solucionarlo con un telémetro Bosch para que redujera mis momentos más sádicos
Midiendo cada palabra dicha con alevosía
Pero jamás llegué a apagar la maraña de alambres oxidados envueltos en un imán cerámico que resonaban en mi cabeza
Siempre terminé por terminarlo todo
en un perfecto fondo económico negro y amoled
Cuando los de la música se hayan ido
y los vinilos remasterizados de los Beatles queden obsoletos
Cuando los aullidos dejen de luchar por escapar de tu boca
y los ecos ya no puedan retumbar dentro de ninguna casa
Cuando la gente solo cuente la leyenda de la era en que dos seres astillados se unieron
y vuelvas a desnudarte sin quitarte una sola prenda
Cuando todos los fines estén finiquitados
y todos nuestros abuelos y padres estén muertos
Cuando yo haya olvidado que ya no me quieres
Tendré aún el momento donde a plena luz del día viendo una alcantarilla arder y evaporarse
Me di cuenta que siempre tendría esa noche para recordar tu rostro antiguo